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El Supremo confirma la sentencia contra Korpa Imprimeix
dimecres, 12 de novembre de 2008 16:55

 

12 Noviembre 2008. FeSP-SPA

Ana Belén García falleció en un accidente de trabajo el 20 de enero de 2005 cuando se dirigía, en  desde Sevilla a Córdoba a cubrir un acto  en automóvil facilitado por la empresa KORPA.

El Tribunal Supremo ha dictado un auto definitivo en el que rechaza el Recurso de Casación presentado por la Agencia Korpa y confirma íntegramente la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Sevilla, que a su vez ratificaba una anterior del Juzgado Social 4 de la capital hispalense.
En ella se declara accidente laboral la muerte de Ana Belén García, reconociéndose su vinculación laboral con esta agencia especializada en temas del corazón y se condena a Korpa al pago de una indemnización de 89.673 euros a la familia de la reportera.

Ana Belén García, reportera de la agencia Korpa, propiedad de las también periodistas Paloma García Pelayo y Ángela Portero, falleció en un accidente de trabajo “en misión” el 20 de enero de 2005 cuando se dirigía, en compañía de una reportera gráfica de la misma agencia,  desde Sevilla a Córdoba a cubrir un acto de los Príncipes de Asturias, en automóvil facilitado por la empresa KORPA.

Aunque contra el  auto del Supremo cabe recurso ante el Tribunal Constitucional, el Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA) y la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), que han ejercido las acciones judiciales a través de su abogado Carlos Crisóstomo, consideran que esta nueva decisión judicial deja definitivamente en evidencia la actitud empresarial de los dueños de KORPA.

 

Desgraciadamente, lo ocurrido a Ana Belén García no supone una excepción, sino todo lo contrario, es la forma habitual en la que muchos profesionales de la comunicación desarrollan a diario su trabajo. Jornadas interminables, obligados a hacerse autónomos, sin el reconocimiento expreso de la vinculación laboral, pese a que son las empresas las que determinan todos los elementos del trabajo a realizar, o con contratos en precario, y todo ello bajo sueldos de miseria.
Esa es la realidad a la que se enfrentan más del 30% de los periodistas en España. Una situación que la crisis económica amenaza con empeorar todavía más, como lo demuestran los numerosos despidos que se están produciendo en numerosos medios de comunicación, al amparo de la caída de la publicidad, pese a que las cuentas de resultados siguen registrando beneficios.

Para el SPA y la FeSP este caso demuestra, una vez más, la necesidad de establecer un Estatuto que regule legalmente la profesión periodística, así como una ley de derechos laborales que lo complemente.